lunes, 30 de abril de 2007

Barraca en la huerta

Un paseo matutino para buscar imágenes. Esta barraca, aun habitada, se encuentra en la zona sur de Valencia, en la huerta (Horta Sud). Cerca de las autovías de la zona, pero aún entre campos.

De Albufera
Barraca de huerta. Nikon D70, F/8, 1/1600 seg., Sigma 18-50 a 34 mm.

domingo, 29 de abril de 2007

"Ceberes"

En valenciano “ceberes”, algo así como cebolleras. Unas pequeñas construcciones normalmente de madera en paredes y suelo, y teja plana para el techo.

El tamaño dependia de las necesidades de su dueño, eran muy estrechas y dependiendo de esa necesidad se construyan más o menos largas.

En su construcción, se preparaba el suelo, creando una elevación para separarla de la humedad de la tierra. Se construya el armazón o esqueleto de madera más gruesa, creando pilares. A ellos se le unian los listones, con la misma separación en cada uno de ellos. Gracias a esta separación el interior disponía de una continua ventilación, útil para secar las cebollas. El suelo se realizaba igual que las paredes. Podían tener una puerta en uno de los extremos, o dos puertas, una en cada extremo, nunca en las paredes laterales.

Eran habituales en las zonas agrícolas de la huerta valenciana. Se encontraban junto a las barracas y a pié de campo. En pequeños campos podremos encontrarlas de reducidas dimensiones.

De Albufera
Cebera cayéndose. Esta cebera se encuentra en las cercanias de Valencia, junto a unas obras. Aún se puede ver a su lado una pequeña barraca medio derruida y algunos árboles centenarios. Todo ello a punto de desaparecer en pro del progreso… Nikon D70, F/7.1, 1/640 seg., Sigma 18-50 a 18 mm. Filtro Skylight. Retoque: subexposición por zonas, oscurecimiento del toldo azul y ligero viñeteo en las esquinas.

En la actualidad han dejado de construirse. Se encuentran en algunos de los campos de la huerta, aunque no en muy buen estado, y en muchos de los casos no se utilizan para lo que fueron construidas.

En algunas poblaciones, el ayuntamiento ha dejado alguna de estas “ceberes” en su lugar, aprovechando la creación de parques, jardines o rotondas, incluyéndolas como motivo de decoración. Al menos las mantienen en pié, siendo muestra de uno de los símbolos de la huerta valenciana, junto con las barracas.

De Albufera

El esqueleto de cebera. Esta se encuentra en peor estado. Solo le queda el esqueleto, le faltan las tejas y la mayoria de los listones de sus paredes. Nikon D70, F/3.5, 1/1600 seg., Sigma 18-50 a 18 mm. Filtro Skylight. Tomada a ras de suelo con una ligera inclinación. Retoque: Pasada a b/n en modo LAB, ajuste de niveles de capas.

sábado, 28 de abril de 2007

Puerto de Silla

Silla es una población cercana a Valencia, hacia el sur y por el interior, osea, al suroeste del lago de la Albufera, junto al cual está enclavada, con acceso rápido desde Valencia por la N-332, conocida como “Pista de Silla”.
Tradicionalmente agricultora e industrial, y uno de los pueblos más grandes y conocidos de la zona.

Es una de las tres poblaciones con puerto “albuferenc”, junto con Catarroja y El Saler.
Hace años que no visitaba su puerto, y la verdad es que está más o menos como lo recordaba, ya que no ha cambiado tanto como el de Catarroja. El puerto está situado al Este del pueblo, entre éste y la Albufera, junto a un polideportivo, y se accede a él a través de una pequeña carretera.


De Albufera
Canal del Puerto de Silla. Este punto es el inicio del canal. Algunas barcas y pescadores. Nikon D70, f/13, 1/125 seg., Nikkor 28-80 a 56 mm.


Sigue teniendo un canal de acceso desde la Albufera, junto a los arrozales. Casi al inicio del puerto tiene un pequeño lago con acceso desde el canal, con amarres para los “albuferencs”, o barcas de albufera.

De Albufera
Canal y puente. Un pequeño puente levadizo manual, junto al canal. Tras los árboles del fondo están los amarres. A la derecha podemos ver los arrozales. Nikon D70, f/13, 1/400 seg., Nikkor 28-80 a 28 mm.

En la actualidad se está preparando la modernización del puerto, con nuevos accesos y amarres.

viernes, 27 de abril de 2007

"Ullal dels Sants" y "Ullal de Baldoví"

"Ullal", algo así como ojal ú ojo. Son zonas donde, a través de la tierra, emerge a la superficie agua subterránea, manantiales.

Hace unas décadas podíamos encontrarlos tanto en la albufera como en la marjal (zona de arrozales junto al lago) en la actualidad, los que se encontraban en el fondo del lago están tapados por los sedimentos que llegan a través de canales, barrancos y acequias.


El "ullal de baldoví" y el "ullal dels sants", están situados en el término municipal de Sueca, junto a la "montanyeta dels sants".

De Albufera
"Ullal dels Sants" En la imagen podemos ver una compuerta con acceso a una acequia donde desemboca el agua del manantial.
En la actualidad, existen diversos planes de acción para la recuperación de varios "ullals" cerrados, tanto en la marjal como en el fondo del lago de la Albufera. Sin duda una actuación necesaria para la recuperación y el mantenimiento del lago.

En ambos se han llevado a cabo trabajos de recuperacion y limpieza. Se han adecuado los caminos y se ha elevado el terreno circundante para tranquilidad de las aves, facilitando la nidificación de algunas espécies. También existen caminos de tablas para mantener a los visitantes guiados. Existe también un punto para la observació de las aves.


De Albufera

Carteles anunciadores de los trabajos realizados en la zona.

Nos encontraremos con variada vegetación y algunos peces autóctonos como "el fartet" y "el samaruch", ambos en peligro de extinción. También varias especies de aves, sobre todo cigüeñuelas y fumatells, y con algunas avocetas o garzas. En el "ullal de Baldoví" y en una zona algo más apartada, junto a un cañizal y a unos árboles también encontraremos ánades y fochas, aves estas últimas más acostumbradas a lugares que aporten rincones para refugiarse.


De Albufera
Un grupo de fumarells en el "ullal de Baldoví", ejemplo de las aves que viven en la zona.


De Albufera

Panoramica del "ullal de Baldoví". Realizada con tres tomas desde uno de los puntos de observación. A la izquierda podemos ver la caseta de observación desde la cual podemos ver otra parte del "ullal". Un poco más a la derecha, una zona con cañizo y árboles, donde se esconden fochas y patos. A la derecha, al fondo, se distingue la "montanyeta dels Sants". Nikon D70, f/18, 1/320 seg. y 1/250 seg.(toma central), Sigma 18-50 a 18 mm.

jueves, 26 de abril de 2007

La "Montanyeta dels Sants"

Es el único punto dentro del Parque Natural de la Albufera que está algo elevado y, por lo tanto, desde el cual se puede contemplar una bonita panorámica del Parque en todas direcciones.

Se encuentra situado en el término municipal de Sueca, localidad al sur del Parque, cerca de Cullera. Para llegar a la "montanyeta" partiendo desde Sueca, nos dirigimos en dirección a Cullera. A unos pocos kilómetros de Sueca podremos divisar a nuestra izquierda la pequeña elevación, con unos silos de arroz en la base de la misma. Al llegar a su altura nos encontramos con un puente que se eleva sobre la carretera. Saldremos de ésta carretera por la derecha justo al pasar bajo el puente. Buscamos la subida a éste y nos llevará directamente a la "montanyeta". Al llegar a su base podremos subir con el vehículo por una ligera pendiente que nos llevará a los pies de una escalinata que da acceso a la ermita. También, en lugar de tomar la pendiente, podremos seguir la carretera y, dando la vuelta a la "montanyeta" encontrarnos con una zona de recreo, en una explanada con mesas y bancos y con "paelleros".

En su cima se encuentra la "Ermita dels Sants", dedicada a los Santos Abdón y Senen, construida en 1.818.


De Albufera
Desde la explanada, donde tenemos la opcion de dejar nuestro vehículo, tenemos acceso a la escalinata que nos dirige hasta la ermita.

Está formado en su mayoria por dolomia (roca sedimentaria de origen químico compuesta básicamente de dolomita), y nos podremos encontrar con alguna que otra pequeña cueva.

Tal y como podremos leer en los paneles de información, podremos encontrarnos con variedad de flora. Durante la visita, disfrutaremos del paisaje, la tranquilida, la brisa y el sonido de multitud de pájaros que se acumulan en los pinos de la "montanyeta". Un placer para los sentidos.

De Albufera
Desde la parte de atras de la ermita, más o menos al Norte, podemos divisar el "ullals dels Sants" a la derecha de la imagen y el "ullal de Baldoví" a la izquierda, un poco más alejado. Además, pinos, carrascas, algarrobos...


De Albufera
La ermita desde un monticulo de roca cercano a la escalinata.

Un lugar que merece la pena visitar. En las imágenes se aprecia que el día no acompañaba mucho, estaba bastante cubierto, pero si elegimos un dia despejado y a ser posible de verano podremos encontrarnos con un paisaje verde de los arrozales y azul del cielo.

miércoles, 25 de abril de 2007

Cigüeñuela. Apareamiento

Hace unos dias pude fotografiar unos cuantos ejemplares de cigüeñuelas el el "Ullal de Baldoví". Era un grupo de unos 10-12 individuos, formado por machos y hembras. Pude observarlos durante bastante tiempo y tomar unas imágenes de su comportamiento.


De Albufera
Nervios. Unos cuantos ejemplares se encontraban casi en continua batalla. Nikon D70, f/9, 1/1000, Nikkor 70-300 a 300 mm.


De Albufera
Haciendo sus cosas... Una de las parejas, después de dejar atrás al resto de compañeros. Nikon D70, f/10, 1/1000, Nikkor 70-300 a 300 mm.

Panorámica del Parque

Recuerdo que esperaba unos días como en la imagen, sin neblina, para tomar unas cuantas fotografías.

El mejor punto para contemplar el Parque de la Albufera en su totalidad, se encuentra en lo alto de la “Sierra de las Zorras” o “montanyeta de Cullera”, a algo más de 230 metros de altura.

Como se aprecia en la fotografia, desde allí, los días claros y mirando hacia el norte, tendremos una amplia visión del terreno, unos 80 km hasta las sierras. A nuestra derecha el mar mediterráneo, con sus playas turísticas, junto a ellas, algo al norte, la Dehesa del Saler con todo el cordón y bosque litoral y la ciudad de Valencia al fondo. Un poco a la izquierda el lago y la marjal, con los arrozales. Algo más a nuestra izquierda las poblaciones de Sollana y de Sueca en primer término. Las curvas del Júcar, algunos arrozales y zona de huerta (antigüamente arrozales), y desde aqui girando hacia nuestra izquierda, parte de Cullera junto con la desembocadura del río Júcar. Después, las playas con la zona turística. También los días claros puede verse la isla de Ibiza.

Todo este paisaje se encuentra rodeado por varias cadenas montañosas. En la imagen, a la derecha, en la otra punta del golfo de Valencia, la costa de Castellón (los dias claros se puede ver la zona del delta del Ebro), más a la izquierda la Sierra Calderona, otras sierras como la de Martes o la de Aves, y a la izquierda en la imagen la Sierra de Corbera.


De Albufera
“Panorámica del Parque” La zona amarilla son los arrozales. La verde de la izquierda huertas. Antiguamente la Albufera comprendia la actual zona de arrozales. Podemos imaginar la gran extensión de agua viendo la imagen. Nikon D70, f/14, 1/250 seg., Sigma 18-50 a 34 mm. Imagen realizada con una serie de 5 fotografías.

martes, 24 de abril de 2007

Puerto de Catarroja

Catarroja se encuentra a unos 7 kilómetros al sur de Valencia, en la zona noroeste del Parque Natural de la Albufera, en la comarca de "l'horta sud" (Huerta sur).

Junto a esta localidad transcurre el barranco de Chiva (o del Poyo) que desemboca en la Albufera, uno de los principales aportes de agua del lago.
A unos 2 kilómetros al este de la población, y partiendo de su polígono industrial, podemos encontrar su puerto. Se trata de un canal con acceso a la Albufera. Discurre prácticamente paralelo al barranco de Chiva. Tanto por el canal con alguna embarcación, como por el camino paralelo a el, podemos llegar a la Albufera. El paseo lo realizaremos a través de los arrozales, encontrándonos con la variedad de aves típica de la zona, así como con sus paisajes típicos de la marjal.

De Albufera

Nikon D70, ISO 200, f/11, 1/80 seg., Nikkor 18-50 a 40 mm.
Puerto de Catarroja al amanecer. Canal y embarcaderos. Entre los árboles paseo y ruta ciclista.

Hace unos años se inició la remodelación y modernización del puerto, realizando trabajos de limpieza y doblando la anchura del canal, dotándolo, además, de embarcaderos. En la actualidad sigue a la espera de nuevas actuaciones ya que según el proyecto se le dotará de rutas, nuevos restaurantes, lagos artificiales, zonas de ocio y recreo, etc…, aunque puede pensarse que no se están llevando a cabo como se debiera, ya que en algunos casos no se respeta la historia del lugar ni sus elementos (han desaparecido algun que otro edificio y un antiguo pozo).

De Albufera
Nikon D70, ISO 200, f/13, 1/25 seg. Sigma 18-50 a 18 mm. Otro amanecer en el puerto. Tomada desde su inicio, frente a uno de sus dos restaurantes.

Varias veces al año su Asociación de Vela Latina convoca a las embarcaciones a vela para realizar excursiones a otras poblaciones con acceso desde la Albufera. También se organizan regatas. Durante estos actos se puede disfrutar de unas bellas imágenes, con las barcas con las típicas velas desplegadas, navegando en medio de la Albufera. El lugar ideal para captar estas imágenes es, desde luego, en una de ellas.

De Albufera
SANYO VPC-MZ3EX, ISO 100, f/6.7, 1/960 seg. Edificio "Casa Sulema", sede de la Asociación de Vela Latina: http://www.avellacat.org

lunes, 23 de abril de 2007

Arrozales valencianos

El arroz de Valencia. Una larga historia y un reconocido prestigio internacional.

Introducido en España por los árabes. A lo largo de esa historia los arrozales han llegado a ser, varias veces, prohibidos por ser foco de infecciones, debido al estancamiento del agua. Esto ocurrió hasta que se inició el tratamiento del agua en los campos inundados.

De Albufera
SANYO VPC-MZ3EX, ISO 100, f/5.6, 1/300 seg., a 10 mm.

Los arrozales valencianos se encuentran dentro de lo que hoy es el Parque Natural de la Albufera de Valencia. Hace unas décadas, aún se seguia echando tierra en el agua de la albufera para “crear” nuevos campos donde sembrar el arroz. Algunos recordareis este dato gracias a la novela de Vicente Blasco Ibañez “Cañas y Barro”, novela que en su dia se adaptó al cine. Se elevaba el nivel del terreno trasladando barro del fondo del lago hasta el lugar donde se pretendía “crear” el campo. Esto se hacía con la típica embarcación del lago, el “albuferenc”, y eran necesarias hasta 2.000 cargas de estas embarcaciones para rellenar 1 hectárea de terreno. Este trabajo se realizaba, mayoritariamente, a mano. Esto dejó de hacerse en el momento en que se inició el trabajo de protección de la Albufera y su posterior declaración de Parque Natural.

El trabajo en los arrozales varía según la época del año:
Entre enero y principios de marzo se saca el agua de los campos, se comienza a arar el suelo, mezclando los restos de la paja del año anterior, junto con el barro, creando asi una mezcla que será también útil como abono. A este abonado natural se suman también las aves, que llegan a los arrozales para aprovechar el alimento que aflora del suelo gracias al trabajo del hombre.

Entre marzo y abril se deja secar la tierra. A finales de abril se remueve la tierra, preparándola para la llegada del agua.

Entre mayo y junio se llenan de nuevo de agua los campos, esto se consigue cerrando las compuertas de desagüe de la albufera (en las “golas”) haciendo que suba el nivel del lago e inunde poco a poco los arrozales colindantes. Los campos más alejados se inundan gracias a la red de acequias y a motores. Se vuelve a arar, para preparar la tierra para la siembra. Se siembra el arroz, ya sea a mano o con maquinaria.

A finales de agosto se vacian los campos del agua, volviendo a abrir las compuertas que comunican el lago con el mar.

A principios de septiembre comienza la cosecha.

En octubre se queman los rastrojos, dejando los restos para la mezcla de principio de año siguiente.

A finales de año se vuelven a cerrar las compuertas y se vuelven a inundar los arrozales.

En los últimos años, el cultivo del arroz ha descendido, debido al cambio de aprovechamiento del terreno, dejando de trabajar algunos campos para el arroz y haciéndolo para la huerta.

La población con más arrozales es la de Sueca, localidad tradicionalmente arrocera, con un gran reconocimiento a nivel internacional.

De Albufera
Nikon D70, ISO 200, f/9, 1/200 seg., Nikkor 28-80 a 80 mm.


El tipo de arroz que se produce en Valencia es el denominado “redondo” , diferente al “largo”, arroz tradicional de China que se produce en otras zonas del resto de España.

sábado, 21 de abril de 2007

Memoria historica

En mi memoria me veo pescando, de niño, junto a mi abuelo en el puerto de Catarroja, mientras me contaba historias.

Historias de su vida, historias de mi vida que no recordaba, historias del pueblo, historias de la albufera...


Veo cuando salí­amos con la barca desde el puerto hasta llegar al lago. Arrozales, aves, gentes… Ya en el lago, la caña o la “moliná ”, o el “mornell”...
Veo también a mi padre, que en muchas ocasiones solí­a acompañarnos. Tres generaciones en la misma barca. Tres generaciones diferentes, preocupadas todas por la vida de y en la albufera, de las tradiciones, de la cultura.
Veo los viajes que hací­amos en barca hasta el Saler o el Palmar...
Veo ese “all i pebre” que preparaban. O la paella...
Veo a las gentes del pueblo. Pescadores y labradores. Con la bicicleta o el ciclomotor (esa “mobilette”…), con el capazo, con el carro, con los aperos o en su momento con el arroz. El mercado…
Estamos perdiendo estas estampas. Dejadez, cambio de costumbres, preferencias…
Para mi, siempre habrán cosas que no cambiarán. Mi amor por estas tierras, por su naturaleza, por las costumbres tradicionales…
Es parte de la historia, de la historia de estas gentes y de mi propia historia, de mi vida. Quiero mantener viva mi parte de esta historia...
Algunos dias paseo, por los arrozales, el puerto, o la albufera. A veces me acompaña mi hija pequeña. Le cuento historias...

Historias de mi vida, historias de su vida que no recuerda,
historias del pueblo, historias de la albufera…

Vicent

viernes, 20 de abril de 2007

Cigüeñuela - Himantopus himantopus - "Camallarga"

Familia: RECURVIROSTRIDAE.

Ave con un tamaño de unos 40 cm, de largas y rosadas patas, de silueta esbelta. Tiene un largo pico que utiliza para cazar pequeños peces en el agua o insectos. Plumaje blanco con las alas negras. Suele encontrarse en humedales y zonas tranquilas de la costa. Visitante asiduo de los arrozales, acequias y canales, y en cualquier caso de zonas con agua, ya sea dulce o salobre. Suele hacer su nido cerca del agua, en una pequeña cavidad algo recubierta de vegetación o también en vegetación sobre el agua en lugares de poca profundidad.

Nidificante moderado, invernante escaso. Su llegada al Parque suele comenzar en marzo. Comienza el periodo de cría a finales de abril, los primeros nacimientos a mediados de mayo, con una puesta media de 3 huevos, aunque se han observado puestas de cinco y hasta siete huevos. Durante los meses de verano es cuando mayor cantidad de cigüeñuelas podemos encontrarnos. Comienza a ser más escasa a partir de septiembre y desaparece en octubre. Desde hace unos años se ha podido comprobar el aumento de individuos durante el invierno, por lo que parece ser que comienzan a tomar el Parque como habitat permanente.

De Albufera
De paseo en el arrozal. Donde mejor puede observarse, mientras descansa o busca alimento, andando tranquilamente en las aguas de los arrozales. Nikon D70, f/13, 1/400, Nikkor 70-300 a 300 mm.
De Albufera
Buscando alimento. Nikon D70, f/10, 1/500, Nikkor 70-300 a 300 mm.

La barraca valenciana

La barraca es la construcción tí­pica valenciana, utilizada en su dí­a, tanto por labradores como por pescadores.

De Albufera
Nikon D70, ISO 200, f10, 1/640 seg., Nikkor 28-80 a 28 mm.
De Albufera
Nikon D70, ISO 200, f14, 1/800 seg., Nikkor 28-80 a 28 mm.

Barraca en El Palmar. Una barraca vista desde los dos extremos. Se encuentra en una de las calles del pueblo. Se aprecia con facilidad la construcción del tejado, rematado con paja y barro. Esta barraca aún sigue siendo vivienda actual de sus propietarios.


Antiguamente, era la vivienda tí­pica en todas las poblaciones alrededor de Valencia, en toda su huerta, así­ como en los poblados marí­timos. Se utilizaba tanto para vivienda como para almacén. En la actualidad aún se conservan algunas, sobre todo en la zona de la Albufera, donde podremos encontrarnos tanto con barracas, podemos decir, “modernas” (construidas con materiales distintos a los tradicionales) como antiguas. Muchas de éstas últimas están en mal estado, debido en algunos casos a la dejadez de los propietarios y a la falta de interés para su conservación por parte de los organismos oficiales.

De Albufera
Nikon D70, ISO 200, f/10, 1/1500 seg., Nikkor 28-80 a 80 mm.
De Albufera
Nikon D70, ISO 200, f/10, 1/1600 seg., Nikkor 28-80 a 80 mm.
Barracas en el Palmar. Se encuentran en la entrada del pueblo. La primera entre los campos y la albufera. La segunda junto a uno de los canales.

Contrucción tradicional:
Se contruya sobre un plano aproximado de unos 9×5 metros. Era habitual que se contruyera con la fachada y su puerta principal mirando al sur. El tejado era a dos aguas, con una notable inclinación, para un facil y rápido desagüe durante las lluvias. En su fachada principal se encontraba la puerta de acceso y una ventana, cada una de ellas a un lado. En la parte superior podia existir un ventanuco para ventilación de la planta superior. En lo alto del tejado, a los frentes, se colocaban cruces de madera.

Las paredes se construyan de adobe, rematado con tablas de madera, donde se clavaban las costillas para sujetar el tejado. A estas costillas se le unian grupos de cañizo o juncos. Posteriormente se cubria con paja trenzada. La zona alta del tejado solia recubrirse con paja o cañas junto con barro.

El interior estaba dividido por un muro perpendicular a su fachada principal. Al atravesar la entrada nos encontrabamos con un largo pasillo, de una anchura aproximada de algo menos de la mitad de su fachada, que daba a otra puerta trasera. En esta zona se encontraba tanto la cocina como una zona de almacenaje de aperos de labranza o de pesca, según el trabajo de sus propietarios. En la otra mitad de la planta se podí­an encontrar las habitaciones (dos o tres) y una zona de comedor, y tal vez alguna alacena. La altura de la planta inferior ronda los 2 ó 2,5 metros. La zona superior se utilizaba como almacén o “andana”, y se tenia acceso a ella por medio de una escalera de mano.

En el exterior de cada barraca, solia encontrarse un pozo, con su polea y cuerda. En muchas ocasiones tenian una especie de porche que se cubria con un emparrado. También en ocasiones, un tí­pico horno circular de leña y una pequeña cocina techada, o paellero, habitual en la actualidad incluso en chalets o casas de campo. En las barracas de la huerta, también era habitual encontrarse con las construcciones tí­picas de almacenaje, las “seberes” (algo así­ como “cebolleras”), pequeñas barracas con paredes de listones y tejado de tejas o cañizo, en las que se almacenaban y secaban cebollas…

De Albufera
Barracas en Catarroja. Son una especie de exposición-museo de la vivienda tradicional valenciana. En su interior se muestran los objetos cotidianos de la época. Se encuentran junto al edificio de la Escuela de Capataces Agrícolas, de camino al puerto de Catarroja. Construidas a la manera tradicional. En la imagen se pueden ver el horno, el pozo y, a la izquierda, parte de la “sebera”.

Nikon D70, ISO 200, f/10, 1/500 seg., Nikkor 28-80 a 28 mm.

jueves, 19 de abril de 2007

Historia de la Albufera

“Palus nacararum” para los romanos, “al-Buhaira” para los musulmanes, L’Albufera para los valencianos…

Hace poco menos de 2 millones de años desde el origen de la Albufera, durante el pleistoceno. Se formó por el cierre del golfo existente entre Valencia y la actual población de Cullera, más o menos unos 30 kilómetros de distancia de norte a sur, con los sedimentos del río Turia y de las corrientes marinas, que de norte a sur arrastraban estos sedimentos acumulándolos. Ese cierre formó el actual cordón litoral de la Dehesa del Saler. Existen restos marinos recogidos en su fondo, lo que demuestra la primitiva abertura al mar.

Una vez cerrado, el lago se alimentaba del agua de los rios Turia y Júcar, y se comunicaba con el mar por 3 puntos, hoy “golas” o canales. Se calcula que el tamaño de aquel lago podria ser de unas 30.000 hectáreas. Bastante más que hoy en dia, que se calcula en alrededor de 2.000 hectáreas.

Desde la antigüedad, escritores famosos describieron el paisaje de la Albufera y sus aledaños. Se describía una gran extensión de agua entre los actuales rí­os Túria y Júcar.
Conquistadores y reyes que pasaron por la pení­nsula y llegaron a esta zona le dedicaron atenciones y cuidados especiales, bien apropiándose del lago para disfrute personal o como importante pago por servicios prestados, alianzas o premios. Dato comprobable tras la reconquista a los musulmanes, por parte de Jaime I, ya que es desde entonces, cuando se tienen datos claros del valor que este lugar tenia entre los distintos gobernantes, gracias a una variada documentación. Las ordenanzas reales, proclamaban el lago y sus aledaños, como lugar de esparcimiento y disfrute real. Pasaban cortas temporadas en la capital o en poblaciones cercanas, tanto para el descanso como para ejercitar la pesca y la caza.

Proclamas y normas:
Durante el dominio musulmán, el emir de Zaragoza, Mostahim, recibió la Albufera como premio por su alianza con el Cid para la toma de Valencia.

La pesca se reconoce legalmente desde el año 1250, cuando un grupo de habitantes del entonces poblado de Russafa (hoy barrio de Valencia) se traslada e instala a la isla de El Palmar para poder pescar más facil y comodamente. Poco después esta legalidad se reconoce en las poblaciones de Silla y Catarroja.

La primera ocasión en la que se tiene constancia de una norma real fue la que obraron conjuntamente, Martín el Humano y Jaime I. Tomaron como patrimonio real el lago, y dieron beneficios a la iglesia, a la ciudad y a los habitantes de poblaciones junto al lago, con la condición de mantener su riqueza y belleza, para el reino.

Felipe V, en 1708, y como premio por servicios prestados durante la guerra de secesión, cede a don Cristóbal de Moscoso, la villa de Cullera, junto con el señorí­o de la Albufera.
Carlos III, en 1791, proclama una Real Orden, devolviendo su propiedad al Reino, llamándola "alhaja de la Corona" e indemnizando a don Cristóbal por su pérdida. Carlos III ordena, para el buen uso y disfrute de la Albufera, normas para la caza y explotaciones diversas, así­ como para el uso general. Creó un alquiler para cacería. Reservó zonas especiales del lago para el recreo de altos cargos militares del rey.

Carlos IV cede el lago de la Albufera a Godoy, perdiendo la Corona de nuevo su propiedad.
Fernando VII lo recupera de nuevo como bien real.
Durante la dominación francesa, en 1812, se nombró al mariscal Suchet, Duque de la Albufera, pasando a su propiedad tanto el lago como todo tipo de explotación.
En 1818 vuelve Fernando VII a España y cede la Albufera a los infantes don Carlos y don Francisco de Paula.

Isabel II dispuso que volviera a la corona, aunque se aprobaba el derecho de don Francisco de Paula a la mitad de los productos que se obtuvieran de ella. Cancelaba así la propiedad que ostentaba don Carlos como castigo por su alzamiento en contra de la reina.

En 1841 se declaró la propiedad total a la Corona.

En 1869 pasó a ser propiedad del Estado, al no ser incluida como bien real.

En 1911, tanto el lago como su dehesa, pasan a ser propiedad de la ciudad de Valencia. Aunque no lo fue definitivamente hasta 1927. Fue a partir de entonces, cuando se iniciaron las mejoras necesarias en campos como la sanidad, el embellecimiento y la urbanización.

El 8 de julio de 1986 la Generalitat Valenciana declara Parque Natural el conjunto formado por el lago de la Albufera en sÃí, todo el entorno de humedales y el cordón litoral junto a ella, llamada Dehesa del Saler.

El 32 de mayo de 1993 se incluyen dentro del Parque las poblaciones de Valencia, Alfafar, Sedaví­, Catarroja, Massanassa, Albal, Beniparrell, Silla, Sollana, Sueca, Albalat de la Ribera, Algemesí y Cullera. Estas poblaciones son las que tienen parte del Parque dentro de su término municipal.
El 23 de octubre de 1990 se aprueba el Plan Especial de Protección del Parque.

El 8 de mayo de 1990 el Parque se incorpora a la Lista de Zonas Húmedas de Importancia Internacional, en la Conferencia de Ramsar.

El 8 de junio de 1994 es declarado, por la Comunidad Europea, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA, aves silvestres)El 16 de mayo de 1995 se aprueba el Plan de Ordenación de Recursos Naturales de la Cuenca Hidrográfica de la Albufera.

El 24 de noviembre de 2004 se aprueba el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de la Albufera.

En la actualidad se sigue actuando en beneficio del Parque, de su fauna y flora, adecuando las infraestructuras en general y buscando el mínimo efecto sobre el espacio natural. Se sigue trabajando por su buen funcionamiento; penando a empresas que realizan vertidos, aun siendo mí­nimos, a las aguas de la Albufera o a sus canales; castigando el mal aprovechamiento de sus productos, ya sea caza o pesca; recuperando especies autóctonas, de aves o plantas, o la franja de dunas entre la Albufera y el mar; adecuando los canales, barrancos y acequias que desembocan en el lago…Una dura y dificil labor, dado que durante muchas décadas el Parque fué duramente castigado, sobre todo por las explotaciones agrí­colas e industriales.

Condena al gobierno español

El Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea ha condenado hoy al Gobierno español por no llevar a cabo las medidas necesarias para que las aguas residuales de la localidad valenciana de Sueca, de algunas pedanías costeras y de otros municipios de la comarca de La Ribera fueran sometidas a un tratamiento adecuado antes de su vertido al Parque de la Albufera, concretamente en la costa, a la altura del lago, por medio de la red de acequias de riego.

Hay que destacar que el Tribunal de Justicia señala que los sistemas colectores de estas aguas debían estar instalados, como fecha máxima, el 31 de diciembre de 1998, hace ya algun tiempo.

El Tribunal rechaza el argumento que presentó España para defender que no había incumplimiento en este caso. El Gobierno alegó que "ha realizado un decidido esfuerzo para mejorar la calidad de las aguas y por reducir la contaminación, en particular en la zona a que se refiere la demanda, que se ha concretado en una serie de actuaciones que constituyen el grado de cumplimiento que se ha podido materialmente alcanzar con los medios y los procedimientos disponibles", algo que para los jueces no es suficiente y por ello condenan a España por vulnerar la legislación comunitaria.

(Europa Press)

Parece ser que después de casi diez años de retraso al gobierno aún le parecía algo normal... Sin duda es un paso más para que el conjunto del Parque consiga sanearse, algo que en la actualidad aún está algo lejos de conseguirse.

miércoles, 18 de abril de 2007

Se inicia el blog

De Albufera

Hola a todos.


A partir de estos momentos se abre este blog en blogger y sigue así en marcha mi visión del Parque Natural de la Albufera de Valencia, puesta 'en pausa' desde hace unos meses, ya que el que tenia abierto desde hace unos meses sufrió un pequeño ataque...


Su lago, sus arrozales, su flora y fauna, sus pueblos, sus gentes, sus historias...


Además, espero que sirva de guia, tanto a los aficionados a la naturaleza y al Parque, como a los aficionados, como yo, a la fotografía.


He decidido empezar de cero, lo cual implica el incluir entradas que algunos de vosotros habréis visto antes. Creo que será mejor, ya que tendremos aquí todo el trabajo.


En fin, gracias por entrar y espero que os guste.


Salu2

Vicent